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miércoles, 6 de mayo de 2009

Paraíso fiscal

Este es un post para que vean que vivimos y volvimos.
Y que a veces por ejemplo una se corta el pelo y le queda raro (no mal, raro) y la otra es ¿cómo es la palabra? trabajólica. Entonces nos tomamos un mes para inventar excusas y dejar que el pelo crezca hacia la normalidad.
Chizita dice que los encabezados son mi fuerte, así que hola este es mi fuerte el encabezado. Lo voy a poner en negrita porque es mi fuerte.
Voto para que Chizita baje el tema de los colores, y que o nos ponemos de acuerdo con el verde y nos turnamos o no lo usa ninguna de las dos.



chizita
dice:

y sigo pensando en blur
y su cajita de leche
pero ahora batida

Hans dice:
mmm...leche

devotchka dice:
mmm... batida

chizita dice:
mmmm...cajita

devotchka dice:
jajajajajaa

chizita dice:
creo que no elegi un buen momento para cenar

devotchka dice:
jajajajaja
¿cuántos ñoquis tenés escupidos ya?

chizita dice:
no, cuando dice que estan escribiendo algun mensaje
ya no me pongo ninguno en la boca

devotchka dice:
como el perro de pavlov
(?)

chizita dice:
jajajajajajajajajajaja
la puta madre
me agarraste desprevenida
si no respondo más, es que me morí ahogada

devotchka
dice:

yo siempre pienso una cosa ¿no?

chizita dice:
la misma?
que aburrido

devotchka dice:
ponele que mi avión se estrella
y yo o me muero o quedo varada en una isla y me paso la eternidad aprentando el botón
entonces
¿cómo le avisan a todos mis contactos de msn?
la clave murió conmigo
entonces uhhhh voy a estar atenta
por si alguien no se conecta muy seguido
significa que caput, lo borro

chizita dice:
yo un día le di la clave de mi blog a un amigo para que postee avisando cuando me muero
creo que pensamos parecido
jajajaja

devotchka dice:
jajajaja
re obesivas

chizita dice:
claro deberias hacer otro grupo
un grupo de msn q se llame "muertos?"
y si alguno se conecta lo sacas
si obesivas de tanto bajon

Hans dice:
che
eso es como negativo
cualquier puede postear en lo comments

devotchka dice:
COMO LA AGENDA DE GEORGE CARLIN

chizita dice:
pero quien lee los comments?

Hans dice:
los verdaderos lectores leen los comments

chizita dice:
pero yo quiero que la noticia masiva
(sea)

Hans dice:
eso sería como una noticia más el 21%
no?

devotchka dice:
jajajajaja

chizita dice:
jajajaja

devotchka dice:
JAJAJAJAJAJA ahora entendí

Hans dice:
más que una noticia grave sería una noticia gravada

chizita dice:
jaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaajajajajajaja

devotchka dice:
jajajajajajaja

Hans dice:
hablando de grabar
alguien está grabando esto
o gravandolo aunque sea
esto con un impuesto es oro en polvo


Y para que vean que los cierres también son mi fuerte les dejo un adelanto del próximo post.
Porque ahora que estuvimos como un mes sin postear hay que recuperar al público y generar suspenso. Eso nos dijo Toby el de Marketing, fue así:
- Hola soy Toby el de Marketing, estuvieron un mes sin postear.
Ahí se nos ocurrió lo del suspenso.
Con ustedes... el adelanto:
Va a ser un post con título y es muy probable que mencione al windows vista.

sábado, 20 de diciembre de 2008

Corresponsal de viaje. Hoy: Grandes escapes (Parte II)

cCorresponsal: Bush Doctor


Haciendo tiempo en la puerta del hostel, vemos venir al pibe tan desdentado y harapiento como ayer. Apenas nos vio se nos acercó y nos pasó el pedazo de porro más grande que habíamos visto en nuestra vida. Eran como 150 gramos. Le dimos las gracias, nos sorprendimos de la honestidad misionera y nos fuimos para adentro a partirlo en dos y aprovechando las migas para hacer un mañanero.


La idea era que cada uno llevara un pedazo, compartir culpas, llegado el caso compartir calabozo, defendernos el uno al otro como buenos amigos.


Como estábamos sobre la hora, no teníamos tiempo para dobles fondos ni para rellenar una virgencita como siempre habíamos visto en las películas y como habíamos planeado la tarde anterior esperando que se haga la hora. Por lo tanto, cada cual puso su pedazo en su calzoncillo, valga la redundancia.


Bien locos, ojos rojos, ropa perfumada con humo de mañanero y con las manos oliendo a fraccionamiento, subimos al micro. Nos sentamos, cada cual a su discman, asientos separados y todo fue bien hasta San Ignacio, segundo puesto de gendarmería. Antes habíamos pasado por uno en el que había subido un perro pero se ve que andaba resfriado o buscando cocaína, porque ni nos olió.


En San Ignacio, había un bueno-cuando-meacuerde-telodigo, pero era un perro de una raza medio fina. Subió con dos gendarmes, los uniformados revisaban el portaequipaje y el perro iba olisqueando a la gente. No era la primera vez que un perro se empecinaba con mi entrepierna. Pero las consecuencias de esta vez fueron bien distintas a todas las demás. Me invitaron a bajar. Dos minutos después, veo bajar al poyo, mi amigo, y escasos segundos atrás el perro fino este que contaba.


Comenzaron a revisar todas nuestras pertenencias, papel por papel, hoja por hoja, media por media, diente por diente, pero como habíamos quemado lo último la noche anterior no teníamos absolutamente nada y el paquete de sedas lo había escondido entre los asientos. Esta revisión requirió dos testigos y demoró cerca de treinta minutos de extrema tensión que supimos disimular con nuestra cara de boludos y admitiendo que habíamos fumado como un jipi en gustok durante nuestra estadía en puerto iguazú y que quizás a eso se debía el particular interés del pichicho en nuestras personas.


Cuando todo parecía que iba a terminar, apareció uno de esos que mandan más. Decidió llevar la revisión más a fondo y me hicieron entrar a un baño grande con los dos testigos y como tres uniformados. Ya que atacarían mi persona, sería conveniente describir mi vestimenta. Alpargatas y medias. Bermudas y remera. Salieron las alpargatas y nada sorprendente apareció. Me hicieron levantarme la remera y sólo pudieron observar mi abdomen. Me hicieron bajarme el pantalón, después el calzoncillo.


Este último me lo saqué sin abrir las piernas y ya que estas son anchas y se quieren entre sí, el pedazo quedó atrapado justo debajo de mis testículos y sostenido por mis muslos. Me hicieron girar con los pantalones y los calzoncillos en los tobillos. Lo que hice con poca elegancia, pero las piernas muy juntas.


Y ya fue, hacía 45 minutos que habían parado el micro, no habían encontrado absolutamente nada y dándose por vencidos, y oyendo los reclamos de los otros pasajeros y los choferes, decidieron dar por finalizada la revisión sin hacer pasar al poyo al baño, con lo cual hubiéramos quedado re pegados, porque sus piernas son muy flaquitas (como un poyo) y al bajar sus pantalones hubiese caído un huevo de dinosaurio de cómo 75 gramos.


Juntamos todas nuestras cosas, volvimos a meter nuestras mochilas en el maletero y pudimos subir al micro y continuar el viaje. Esa es la historia. Pudimos zafar porque nos mantuvimos firmes en nuestra negación de la existencia de estupefacientes y por la tozudez de nuestra caradurez. Nunca nos inmutamos.


Igual no lo hagan, es un garrón, compren faso en Salta que después de todo no estaba tan caro.

viernes, 19 de diciembre de 2008

Corresponsal de viaje. Hoy: Grandes escapes (Parte I)

Corresponsal: Bush Doctor

El viaje era desde Puerto Iguazú hasta Salta, 1200 kilometros, 18 horas de viaje.


Salíamos a la mañana. Pagamos un pasaje caro para viajar más cómodos, pero no podíamos ir hasta Salta sin porro, no hay asiento reclinable que reemplace el confort de saber que tenés porro y mucho. ¡Y dónde mejor para comprarlo que en la triple frontera!


Ya la compra fue particular. Nadie nos quería vender y nadie nos quería decir nada de grandes cantidades. Al final con uno de los pibes que dormía en la terminal llegamos a un acuerdo. Nosotros le dábamos veinte pesos y él volvía dos horas después con 100 gramos. Esto fue a las seis de la tarde del día anterior a tomar el micro de las 10 de la mañana. Nos teníamos que encontrar a una cuadra del hostel y a una cuadra de la terminal, en la misma esquina en que le dimos la plata.


Volvimos al hostel felices y contentos de nuestro arreglo, y como el cazador que vende la piel del oso antes de carnearlo, nosotros decidimos festejar la adquisición fumando uno tras otro los pocos porros que nos quedaban.


Al rato, como a las siete, muy locos, nos dimos cuenta de que se había largado la tormenta tropical que aparece en los documentales de Discovery y no sabíamos cómo hacer para encontrarnos, ni donde y si vendría más tarde. Si buscarlo en la terminal, ir a la esquina o qué onda. Decidimos cagar mojándonos quince minutos cada uno por las siguientes tres horas más o menos. La noche entró y la lluvia no paró y ya no teníamos más ropa para cambiarnos y decidimos fumar el último porro armado con el rejunte de tuca y pelusa de bolsillos y demás y ya fue, nos vamos limpios.


A todo esto sería conveniente aclarar que llevábamos unas dos semanas viajando, fumando mucho, nosotros dos y compartiendo con mucha gente. La mayoría de los que compartían rondas eran drogadictos y contaban historias de cómo habían detenido a uno y de con cuánto habían encontrado al otro. La conclusión era que había que pasar más de mil kilos o quedabas re pegado. Si llevabas mil kilos y te agarraban, perdías la mitad de la carga. Eso es lo que se contaba en la zona.


A nosotros a la ida nos habían parado una vez y el perro había olido nuestras mochilas con particular atención pero nadie hizo demasiada alharaca. Ya que nadie nos detendría por tráfico, sino por pelotudos, porque llevar marihuana de Buenos Aires a la triple frontera, es como traer cocaína de Europa a Bolivia.


Pensando en eso y en que el motivo de nuestro viaje era laboral, era como bastante conveniente viajar limpios y no quedar pegados. Así que bueno, perdimos veinte pesos y tendría que comprar marihuana muy cara en salta, pero de allí no pasaba el problema...


Al día siguiente, nos levantamos temprano para emprender el viaje y como no teníamos nada que fumar terminamos de armar las mochilas mucho antes.


Continuará...


¿El punterito improvisado habría sido detenido?

¿Eramos más boludos por el tráfico buenos aires-triple frontera, o por los 20 pesos perdidos?

¿Qué clase de viaje laboral permite ese ritmo de consumo?

Dicen que la tuca hace mal a la garganta... pero ¿qué hay sobre la pelusa de bolsillo?

lunes, 8 de diciembre de 2008

Corresponsal de viaje. Hoy: los caminos sinuosos del LSD

Corresponsal: Bla Maeda

02:27 - Triangulito pada adentro.

02:30 - Me la tragué.

02:31 - lo*

02:38 - Volvimos de comprar dos cajas de Nerds y cuatro pesos [virtuales] de caramelos de pielEstoy hiperactivo, aunque eso es normal. Vero está hablando de su lengua amarga y del caramelo de miel.

02:39 - Tengo estrellitas en la lengua. Vero sonríe sin razón, "me van a salir muchas arrugas después de esto", dice que es una de los principales efectos. Ahora me pega con el dedo. Sé que hay un verbo en inglés para eso, pero no me lo acuerdo.

02:42 - A Vero le agarró una extraña afinación por reducir su ángulo con el piso. Ok, ahora me río sin motivo. Cosquillas en los cachetes y en la cavidad nasal derecha.

02:44 - Risas y Vero mirando por la ventana. John, I'm only daaaanciiiing.

02:45 - La ventana me produce rechazo, creo que porque se deja de escuchar la música. Tengo una extraña falta de ganas de hablar y me empieza a costar escribir.

02:49 - Primera revelación: nunca creí que cerrar los ojos podía ser tan divertido. El puntero me encanta.

02:51 - Vero dibuja en papel, yo dibujo en mi mente sobre un fondo negro con gifs en mosaico. En mi caso es más fácil cambiar de colores.

02:53 - Escribir me cuesta MUCHO. Creo que veo lucecitas, pero puede ser por otra cosa. Dios, esto es genial. Las sombras en la pared son asdf.

02:58 - Ok, me cuesta hablar, no sé qué onda. Vamos a empezar con Lysergia ahora. OMFG. The Core me está matando.

03:00 - No creo que vaya a escribir mucho más. Unas últimas cosas, por si no sigo. El momento en el que la miel sale del caramelo es absolutamente genial. Ahora vamos a poner el Lysergia I, aunque no sé si llevaba el I, es como Rocky o Les Zeppelin. Abrimos los nerds también. El peso pesado (ya pasó media hora, Dios (paréntesis cortesía mía)) media hora después.